Pensando hasta sin pensar.
Buscando sonrisas a la tristeza.
Quemando recuerdos húmedos.
Flotando entre melodías que me hunden.
jueves, 4 de julio de 2013
domingo, 23 de junio de 2013
Ésto es abrirme en canal. Lo siento, soy imperfecto y aquí está mi verdugo
Ésto es abrirme en canal. Lo siento, soy imperfecto y aquí está mi verdugo
Quizá siempre he querido ser algo que no soy. He sentido la necesidad de alejarme de mi propio cuerpo para lograr sentirme satisfecho con mi existencia. Quizá soy demasiado falso para ser real, ya que empecé engañándome naciendo en un mundo desigual. He tenido tanto miedo de no ser aceptado, del rechazo. Lo reconozco, he puesto corazas para no aparentar lo que siempre he sido: un friki. Me daba miedo ser reconocido como tal y por ello intenté suplantar mi esencia yendo de pijo. Y realmente, a pesar de odiarme tantísimo por mi pasado, me aprecio (y en lo más profundo de mis cavidades neuronales, mucho) por haberme percatado de mi inmenso error y ahora estar donde estoy. A pesar de que tengo una cabeza que se jacta por matarme siempre, mi corazón me resucita incontables veces porque tiene claro por qué vivo. No soy ni el mega sufridor, ni el más profundo de la historia, ni el Bukowski del s.XXI, nada. Sólo intento con palabras, expresar, es posible que de forma bonita (no lo sé, depende de cada uno), lo que siento. Y poco más, sólo puedo decir dos cosas: Lo siento y gracias. Merezco morir por vivir, lo sé. No obstante, llevo tatuadas hoces y martillos por todo mi ser.
Si he de morir, que sea por algo tan bello como es la lucha por el socialismo. A pesar del miedo que impera en mí, pienso asesinarlo para lograr fortalecerme y ser más valiente.
Quizá siempre he querido ser algo que no soy. He sentido la necesidad de alejarme de mi propio cuerpo para lograr sentirme satisfecho con mi existencia. Quizá soy demasiado falso para ser real, ya que empecé engañándome naciendo en un mundo desigual. He tenido tanto miedo de no ser aceptado, del rechazo. Lo reconozco, he puesto corazas para no aparentar lo que siempre he sido: un friki. Me daba miedo ser reconocido como tal y por ello intenté suplantar mi esencia yendo de pijo. Y realmente, a pesar de odiarme tantísimo por mi pasado, me aprecio (y en lo más profundo de mis cavidades neuronales, mucho) por haberme percatado de mi inmenso error y ahora estar donde estoy. A pesar de que tengo una cabeza que se jacta por matarme siempre, mi corazón me resucita incontables veces porque tiene claro por qué vivo. No soy ni el mega sufridor, ni el más profundo de la historia, ni el Bukowski del s.XXI, nada. Sólo intento con palabras, expresar, es posible que de forma bonita (no lo sé, depende de cada uno), lo que siento. Y poco más, sólo puedo decir dos cosas: Lo siento y gracias. Merezco morir por vivir, lo sé. No obstante, llevo tatuadas hoces y martillos por todo mi ser.
Si he de morir, que sea por algo tan bello como es la lucha por el socialismo. A pesar del miedo que impera en mí, pienso asesinarlo para lograr fortalecerme y ser más valiente.
Siento sentir tanto
Sentir sentir tanto
Autodestrucción en mi cabeza
mientras aniquilo mi pecho.
A veces puedes huir de la guerra de las horas,
pero ahora estoy siendo masacrado sin piedad.
Siento sentir tanto,
yo no lo pedí así.
Cada bocanada de aire
supone un esfuerzo tremendo.
No sé si el viento tiene espinas
o son las hostias de la vida.
Hoy es San Juan
y lo asumo como una macabra paradoja
porqué estoy ardiendo demasiado
en un mar de embarcaciones rotas.
Autodestrucción en mi cabeza
mientras aniquilo mi pecho.
A veces puedes huir de la guerra de las horas,
pero ahora estoy siendo masacrado sin piedad.
Siento sentir tanto,
yo no lo pedí así.
Cada bocanada de aire
supone un esfuerzo tremendo.
No sé si el viento tiene espinas
o son las hostias de la vida.
Hoy es San Juan
y lo asumo como una macabra paradoja
porqué estoy ardiendo demasiado
en un mar de embarcaciones rotas.
miércoles, 12 de junio de 2013
Musa, sólo podría explotarte a ti
Musa, sólo podría explotarte a ti
Buscando algo que se esconde entre la consecución de los segundos. Buscando la musa que se fuga de la explotación a la que la sometería. Sería la única a quién podría explotar. Un capitalista de la inspiración, o mejor dicho, un comunista con razón y corazón.
Comunista porqué es lo que me honra, es mi único orgullo, que compensa, y con creces, el odio que me tengo a mi mismo. Es el placer de saber que algo estoy haciendo bien.
Buscando algo que se esconde entre la consecución de los segundos. Buscando la musa que se fuga de la explotación a la que la sometería. Sería la única a quién podría explotar. Un capitalista de la inspiración, o mejor dicho, un comunista con razón y corazón.
Comunista porqué es lo que me honra, es mi único orgullo, que compensa, y con creces, el odio que me tengo a mi mismo. Es el placer de saber que algo estoy haciendo bien.
martes, 11 de junio de 2013
Quizá
Quizá
Estando en compañía y sentirte tan solo.
Arder en un iglú,
mientras se desangran los ojos.
Quizá busco tus pupilas
pero andan muy lejos.
Quizás entre tu bondad y la mía
hay algún puente para irte a buscar,
aunque no sea moral hacerlo...
Quizá debo huir de esta realidad
que me acosa
y disfrutar de ver nacer el sol en Alaska.
Quizá no tenga sentido escribir ésto,
y no valga la pena.
Es probable que
tan sólo sean palabras sin comprender
y se conviertan en pasto para el vacío del olvido
Hay demasiados quizás,
que son hermanos de la condicionalidad de tus labios.
Si todo fuera tan distinto...
Estando en compañía y sentirte tan solo.
Arder en un iglú,
mientras se desangran los ojos.
Quizá busco tus pupilas
pero andan muy lejos.
Quizás entre tu bondad y la mía
hay algún puente para irte a buscar,
aunque no sea moral hacerlo...
Quizá debo huir de esta realidad
que me acosa
y disfrutar de ver nacer el sol en Alaska.
Quizá no tenga sentido escribir ésto,
y no valga la pena.
Es probable que
tan sólo sean palabras sin comprender
y se conviertan en pasto para el vacío del olvido
Hay demasiados quizás,
que son hermanos de la condicionalidad de tus labios.
Si todo fuera tan distinto...
Barbacoa
Barbacoa
¿Cómo quema, eh? Esa brasa que se aviva con la hostias que recibo y que está por encima del diafragma, ardiendo constantemente. No sé si al ponerme en contra de la realidad de plástico, ésta ha decidido reventarme a golpes, no lo sé. Lo único que tengo claro es que ahora mismo me siento desbocado recibiendo pinchazos que se acumulan, como demasiadas cosas, y duele, joder si duele. Es un dolor abstracto que me saluda con una mano mientras con la otra está atravesándome con una puta espada. Estoy empezando a cansarme de tener que aguantar las embestidas del cosmos para acabar hecho caldo en alguna batalla mental de las que tanto me estoy aficionando. En fin, supongo que tocará seguir, elaborar una corteza, creer que todo irá mejor y esperar hasta que me vuelvan a fusilar las emociones atravesando todas las barreras que intento crear.
Nada, Todo, Nada, Todo, Nada, Todo, Nada, Todo.
¿Cómo quema, eh? Esa brasa que se aviva con la hostias que recibo y que está por encima del diafragma, ardiendo constantemente. No sé si al ponerme en contra de la realidad de plástico, ésta ha decidido reventarme a golpes, no lo sé. Lo único que tengo claro es que ahora mismo me siento desbocado recibiendo pinchazos que se acumulan, como demasiadas cosas, y duele, joder si duele. Es un dolor abstracto que me saluda con una mano mientras con la otra está atravesándome con una puta espada. Estoy empezando a cansarme de tener que aguantar las embestidas del cosmos para acabar hecho caldo en alguna batalla mental de las que tanto me estoy aficionando. En fin, supongo que tocará seguir, elaborar una corteza, creer que todo irá mejor y esperar hasta que me vuelvan a fusilar las emociones atravesando todas las barreras que intento crear.
Nada, Todo, Nada, Todo, Nada, Todo, Nada, Todo.
domingo, 9 de junio de 2013
Desnudo entre calles desnudas
Desnudo entre calles desnudas
Me encanta encontrarme paseando por las calles desnudas que también me desnudan a mí. Me dicen tantas cosas que la humanidad no sabe darme, me gritan la verdad que mis pupilas no pueden encontrar en todo lo que me rodea. Un paso tras otro y voy acariciando la ciudad en sus momentos más íntimos, cuando se la folla el tiempo, porque de noche morimos todos demasiado deprisa. El cielo se viste de luto porque conoce la crueldad de las noches y la fatalidad de la existencia. Sin embargo, también es una gran psicóloga. Cuando el día se ha fugado son muchos los cerebros que arden eternamente entre sus brazos, la desesperanza camina a sus anchas buscando un cuerpo que desgarrar y hay miles de llantos que gritan pidiendo socorro, buscando ayuda. Supongo que es por éso que amo la ciudad cuando el sol se esconde, porque no abunda la humanidad y baila lo mas grotesco de la vida en un concierto de desconciertos. Amo que se quite la máscara que le han obligado a llevar y muestre su verdadera belleza, tan real.
Me encanta encontrarme paseando por las calles desnudas que también me desnudan a mí. Me dicen tantas cosas que la humanidad no sabe darme, me gritan la verdad que mis pupilas no pueden encontrar en todo lo que me rodea. Un paso tras otro y voy acariciando la ciudad en sus momentos más íntimos, cuando se la folla el tiempo, porque de noche morimos todos demasiado deprisa. El cielo se viste de luto porque conoce la crueldad de las noches y la fatalidad de la existencia. Sin embargo, también es una gran psicóloga. Cuando el día se ha fugado son muchos los cerebros que arden eternamente entre sus brazos, la desesperanza camina a sus anchas buscando un cuerpo que desgarrar y hay miles de llantos que gritan pidiendo socorro, buscando ayuda. Supongo que es por éso que amo la ciudad cuando el sol se esconde, porque no abunda la humanidad y baila lo mas grotesco de la vida en un concierto de desconciertos. Amo que se quite la máscara que le han obligado a llevar y muestre su verdadera belleza, tan real.
sábado, 1 de junio de 2013
Entre cuatro paredes
Entre cuatro paredes
Es increíble la capacidad del cerebro para ahogarse entre cuatro muros, entre cuatro paredes de cartón que parecen de acero. Hay veces que parece que los muros ceden, o incluso lleguen a retroceder, haciendo más grande el habitáculo. Sin embargo, hay otras veces que las paredes se comprimen demasiado hasta ahogar, exprimir y desgarrar el cerebro. Esas veces escuece hasta el respirar porqué la mente sólo absorbe el ácido de las lágrimas reprimidas, que se tornan hogueras ardiendo por las cercanías del corazón haciéndolo hervir. Actor y espectador de esta obra de teatro cuyo telón está hecho polvo por los cambios tan repentinos de escenas que pierde toda su utilidad. Mejor muestro mi vacío a un público inexistente por si le llena. Mejor me desnudo por si la lluvia calmara el dolor, pero resulta que quema. Sigo en mi cubículo escribiendo por no acabar aplastado por éste, por no hacer jaque mate a la estabilidad que intento perseguir, pero las paredes últimamente están contrayéndose demasiado y no sé si son éstas o mi existencia lo que se me está clavando en el cuello. Supongo que son los dramas del día a día que parecen eternos, pero aquí sigo, entre cuatro paredes, peleando por respirar aire y no polución, por sobrevivir a las embestidas de los contratiempos y de los deseos indeseados, en definitiva, peleando por encontrarle un sentido a ésto.
Es increíble la capacidad del cerebro para ahogarse entre cuatro muros, entre cuatro paredes de cartón que parecen de acero. Hay veces que parece que los muros ceden, o incluso lleguen a retroceder, haciendo más grande el habitáculo. Sin embargo, hay otras veces que las paredes se comprimen demasiado hasta ahogar, exprimir y desgarrar el cerebro. Esas veces escuece hasta el respirar porqué la mente sólo absorbe el ácido de las lágrimas reprimidas, que se tornan hogueras ardiendo por las cercanías del corazón haciéndolo hervir. Actor y espectador de esta obra de teatro cuyo telón está hecho polvo por los cambios tan repentinos de escenas que pierde toda su utilidad. Mejor muestro mi vacío a un público inexistente por si le llena. Mejor me desnudo por si la lluvia calmara el dolor, pero resulta que quema. Sigo en mi cubículo escribiendo por no acabar aplastado por éste, por no hacer jaque mate a la estabilidad que intento perseguir, pero las paredes últimamente están contrayéndose demasiado y no sé si son éstas o mi existencia lo que se me está clavando en el cuello. Supongo que son los dramas del día a día que parecen eternos, pero aquí sigo, entre cuatro paredes, peleando por respirar aire y no polución, por sobrevivir a las embestidas de los contratiempos y de los deseos indeseados, en definitiva, peleando por encontrarle un sentido a ésto.
Sintiendo el aliento del caos
Sintiendo el aliento del caos
El caos está soplando en mi nuca a la expectativa de que me gire para así poder devorarme. No voy a negarlo, tengo la cabeza medio vuelta y con el rabillo del ojo ya empiezo a detectar su gélido aliento que empieza a rascarme en la cara. Sé que sus abrazos son meras alucinaciones donde detrás de cada una de ellas, se librarían muchas batallas mentales, pero estoy demasiado agotado recibiendo azotes de la realidad como para ser atacado estando sin defensas, al desnudo. Hasta los latidos están llorando, pidiendo socorro porqué notan la putada de que oprima hasta el aire, sin embargo, voy rallando los rayos del sol para gozar de la oscuridad que me ilumina. Sólo poseo un corazón pero estoy albergando emociones para tres.
El caos está soplando en mi nuca a la expectativa de que me gire para así poder devorarme. No voy a negarlo, tengo la cabeza medio vuelta y con el rabillo del ojo ya empiezo a detectar su gélido aliento que empieza a rascarme en la cara. Sé que sus abrazos son meras alucinaciones donde detrás de cada una de ellas, se librarían muchas batallas mentales, pero estoy demasiado agotado recibiendo azotes de la realidad como para ser atacado estando sin defensas, al desnudo. Hasta los latidos están llorando, pidiendo socorro porqué notan la putada de que oprima hasta el aire, sin embargo, voy rallando los rayos del sol para gozar de la oscuridad que me ilumina. Sólo poseo un corazón pero estoy albergando emociones para tres.
viernes, 31 de mayo de 2013
En un camino demasiado hostil
En un camino demasiado hostil
Y no hay nada más que decir... el silencio es suficiente para quebrantar mi escuálida coraza y penetrar en mi sensibilidad más triste, más tímida, más desbocada... Ese pellizco constante que reclama venganza por haber nacido me está apretando demasiado, está tensando las cuerdas que estabilizan mis emociones y parece que quiere destrozarlas. Ando al filo buscando no dar un paso en falso porqué el lobo está aullando demasiado cerca de mí y sus colmillos, hambrientos, están regodeándose sintiendo mi carne, sintiendo mi alma. Sobra ardor en los segundos que conspiran con mi cráneo para bombardearme el pecho y hacerme ver el caos mientras éste sonríe a carcajadas por mi puta ingenuidad. Camino en un suelo de clavos, y ya llevo los pies sangrando, la cuestión es si seguiré atravesándome para llegar a algo o simplemente será un encuentro amorfo con la vanidad mientras me escupe un par de realidades que parece que no logro encontrar...
Y no hay nada más que decir... el silencio es suficiente para quebrantar mi escuálida coraza y penetrar en mi sensibilidad más triste, más tímida, más desbocada... Ese pellizco constante que reclama venganza por haber nacido me está apretando demasiado, está tensando las cuerdas que estabilizan mis emociones y parece que quiere destrozarlas. Ando al filo buscando no dar un paso en falso porqué el lobo está aullando demasiado cerca de mí y sus colmillos, hambrientos, están regodeándose sintiendo mi carne, sintiendo mi alma. Sobra ardor en los segundos que conspiran con mi cráneo para bombardearme el pecho y hacerme ver el caos mientras éste sonríe a carcajadas por mi puta ingenuidad. Camino en un suelo de clavos, y ya llevo los pies sangrando, la cuestión es si seguiré atravesándome para llegar a algo o simplemente será un encuentro amorfo con la vanidad mientras me escupe un par de realidades que parece que no logro encontrar...
lunes, 29 de abril de 2013
Batallando en esta guerra perra
Batallando en esta guerra perra
Sentado, delante del ordenador, configurando textos que son el pretexto para llorar el cosmos que se concibe más adentro de las barreras de mi piel y de los huesos. La música es la musa que va acariciando mis latidos y mis sentimientos en cada escaramuza con el teclado por la creación de algo digno. Va allanándome el camino, va dirigiendo a mis impulsos ebrios en este trayecto de infinitas curvas. Las notas lideran el ejército de sensaciones que se prepara para la batalla contra el exterior, contra el enemigo número uno de todas las personas, la vida. Cada batallón está listo, y armado, para resistir la primera embestida y lanzar una ofensiva que aniquile a su soldado más temible, el tiempo. No obstante, a pesar de lo larga que parezca tal guerra, acabaré pereciendo como todo ser humano que decide enfrentarse a ella por el simple hecho de nacer. Posee armas demasiado eficaces (y sutiles) que resquebrajan todas mis defensas dejándome al desnudo bajo la lluvia de materia que nos envuelve. Sé que soy su títere, al fin y al cabo, y con cada golpe que recibo, me va convirtiendo en abono.
Sentado, delante del ordenador, configurando textos que son el pretexto para llorar el cosmos que se concibe más adentro de las barreras de mi piel y de los huesos. La música es la musa que va acariciando mis latidos y mis sentimientos en cada escaramuza con el teclado por la creación de algo digno. Va allanándome el camino, va dirigiendo a mis impulsos ebrios en este trayecto de infinitas curvas. Las notas lideran el ejército de sensaciones que se prepara para la batalla contra el exterior, contra el enemigo número uno de todas las personas, la vida. Cada batallón está listo, y armado, para resistir la primera embestida y lanzar una ofensiva que aniquile a su soldado más temible, el tiempo. No obstante, a pesar de lo larga que parezca tal guerra, acabaré pereciendo como todo ser humano que decide enfrentarse a ella por el simple hecho de nacer. Posee armas demasiado eficaces (y sutiles) que resquebrajan todas mis defensas dejándome al desnudo bajo la lluvia de materia que nos envuelve. Sé que soy su títere, al fin y al cabo, y con cada golpe que recibo, me va convirtiendo en abono.
domingo, 28 de abril de 2013
Destripando momentos
Destripando momentos
Besando los latidos que se desbocan cuando de forma tenue acarician las migajas de la felicidad. Cuando se descuelgan de tus párpados para llorar en armonía con la naturaleza, y sonríen por ser temporalmente indestructibles, por ser temporalmente eternos en el trampolín de tu mirada que permite el asalto a tu alma y a tus pechos. No dudo en acariciar la consecución de los instantes que reniegan de la marcha fúnebre, y negra, que ampara nuestra realidad (por más que quieran usar LSD para hallar otro color). Destripo esos momentos para dilatarlos, y añadir a tu presencia la lucha revolucionaria que es la única brocha capaz de remplazar el negro que nos asedia, tiñendo de rojo hasta el más recóndito de los lugares, hasta el más recóndito centímetro de tu cuerpo.
Besando los latidos que se desbocan cuando de forma tenue acarician las migajas de la felicidad. Cuando se descuelgan de tus párpados para llorar en armonía con la naturaleza, y sonríen por ser temporalmente indestructibles, por ser temporalmente eternos en el trampolín de tu mirada que permite el asalto a tu alma y a tus pechos. No dudo en acariciar la consecución de los instantes que reniegan de la marcha fúnebre, y negra, que ampara nuestra realidad (por más que quieran usar LSD para hallar otro color). Destripo esos momentos para dilatarlos, y añadir a tu presencia la lucha revolucionaria que es la única brocha capaz de remplazar el negro que nos asedia, tiñendo de rojo hasta el más recóndito de los lugares, hasta el más recóndito centímetro de tu cuerpo.
sábado, 27 de abril de 2013
Bailando en el pantano que me ata al abismo
Bailando en el pantano que me ata al abismo
Las dudas se preguntan constantemente ''por qué'' mientras los segundos, mudos, se encargan de exterminar todas las cuestiones matándonos a cada instante. Todo es odio en los oídos de la muerte que nos acecha. Todo es la nada más perfecta, más sutil, más sublime. Sigo robándole tiempo al tiempo para poder fugarme de las entrañas nocivas del fascismo que fusila, que amputa los deseos de libertad y así, poder destruirlo a él. Las calles están constantemente pidiendo socorro, pidiendo auxilio porqué ellas también mueren. Ellas van muriendo, mientras lloran en silencio, en un martirio que se prolonga demasiado.
La atrocidad del ser, por el hecho de existir, seguirá mareándose en un vaivén de interrogantes que golpean nuestra nuca dejándonos K.O en este pantano, que sigue absorbiendo hasta el último exhalo de nuestros efímeros cuerpos. La racionalidad se dispara, intenta huir de esta cárcel de la vida, o de la muerte, que al fin y al cabo son lo mismo y nos conducen, las dos, al abismo de la desaparición.
Las dudas se preguntan constantemente ''por qué'' mientras los segundos, mudos, se encargan de exterminar todas las cuestiones matándonos a cada instante. Todo es odio en los oídos de la muerte que nos acecha. Todo es la nada más perfecta, más sutil, más sublime. Sigo robándole tiempo al tiempo para poder fugarme de las entrañas nocivas del fascismo que fusila, que amputa los deseos de libertad y así, poder destruirlo a él. Las calles están constantemente pidiendo socorro, pidiendo auxilio porqué ellas también mueren. Ellas van muriendo, mientras lloran en silencio, en un martirio que se prolonga demasiado.
La atrocidad del ser, por el hecho de existir, seguirá mareándose en un vaivén de interrogantes que golpean nuestra nuca dejándonos K.O en este pantano, que sigue absorbiendo hasta el último exhalo de nuestros efímeros cuerpos. La racionalidad se dispara, intenta huir de esta cárcel de la vida, o de la muerte, que al fin y al cabo son lo mismo y nos conducen, las dos, al abismo de la desaparición.
viernes, 5 de abril de 2013
Esperando al nuevo sol
Esperando al nuevo sol
Me quedo sin inspiración, sin razón para reproducir la eternidad. Me quedo con las cataratas de lágrimas que se deshacen con la aparición de un nuevo sol, del sol rojo, del sol socialista. El amanecer de la oscuridad más opaca es algo que sucederá antes o después. Es una realidad más cercana o más lejana, pero es una realidad inmutable. Llegará el día en que la burguesía caerá como ya lo hizo la nobleza, como ya cayó el Imperio Romano. En ese momento, cuando el proletariado tome el poder y las burguesía sea desposeída, el mundo podrá dejar de sangrar, dejará de emitir esos desgarradores chillidos, dejará de sufrir. El capitalismo es un genocidio hacia la vida, hacia la condición de ser humano. Cuando le asestemos la estocada mortal el futuro brindará con nosotros y sólo tendrá que reponerse de las heridas causadas hasta ahora. Somos cada vez más los que deseamos su muerte y su completa extinción, somos la rabia emanada de lo injusto, de la explotación.
Me quedo sin inspiración, sin razón para reproducir la eternidad. Me quedo con las cataratas de lágrimas que se deshacen con la aparición de un nuevo sol, del sol rojo, del sol socialista. El amanecer de la oscuridad más opaca es algo que sucederá antes o después. Es una realidad más cercana o más lejana, pero es una realidad inmutable. Llegará el día en que la burguesía caerá como ya lo hizo la nobleza, como ya cayó el Imperio Romano. En ese momento, cuando el proletariado tome el poder y las burguesía sea desposeída, el mundo podrá dejar de sangrar, dejará de emitir esos desgarradores chillidos, dejará de sufrir. El capitalismo es un genocidio hacia la vida, hacia la condición de ser humano. Cuando le asestemos la estocada mortal el futuro brindará con nosotros y sólo tendrá que reponerse de las heridas causadas hasta ahora. Somos cada vez más los que deseamos su muerte y su completa extinción, somos la rabia emanada de lo injusto, de la explotación.
miércoles, 3 de abril de 2013
Obligado y necesario reencuentro
Obligado y necesario reencuentro
Retomo las ganas de morir por la libertad escribiendo el futuro que han intentado borrar mil veces, pero que siempre arderá eternamente. Vuelvo a deshacerme, a convertirme en lava que ansía avanzar en su camino. Estoy abrazado a la bandera roja con la hoz y el martillo, estoy abrazado a la justicia, al amor. Mientras me desangro expulsando mi interior acumulado por los días que aplastan, mi corazón aspira aliviado por este obligado y necesario reencuentro con la palabra. Esta palabra que es el estallido de mis silencios, el susurro de mis gritos. El eco de mi interior que chilla libertad para aquéllos que lucharon contra la barbarie, contra la locura. Esos hombres, de valor incalculable, que han puesto en juego su vida por la mejoría de la mayoría, ésos, los verdaderos comunistas, se merecen los versos y los textos más hermosos. En su nombre; por su lucha. No van a silenciar, por más que quieran, a la verdad y a la razón. Por más que se empeñen en hacerlo (cosa que demuestra su miedo) no podrán obligar al tiempo a huir de su realidad. Hoy me desangro por todo y por nada, que al fin y al cabo es lo mismo. Por aquéllos que entendieron, de forma completa, el significado del amor, por las ideas forjadas en los corazones más grandes. El compás en el que danzan las agujas nunca hará que muera la expresión de lo más bello. Por más que quieran intentarlo. Por todo ésto y por mucho más, me siento feliz por este esperado reencuentro, por poder defender las ideas justas. Por ser comunista.
Retomo las ganas de morir por la libertad escribiendo el futuro que han intentado borrar mil veces, pero que siempre arderá eternamente. Vuelvo a deshacerme, a convertirme en lava que ansía avanzar en su camino. Estoy abrazado a la bandera roja con la hoz y el martillo, estoy abrazado a la justicia, al amor. Mientras me desangro expulsando mi interior acumulado por los días que aplastan, mi corazón aspira aliviado por este obligado y necesario reencuentro con la palabra. Esta palabra que es el estallido de mis silencios, el susurro de mis gritos. El eco de mi interior que chilla libertad para aquéllos que lucharon contra la barbarie, contra la locura. Esos hombres, de valor incalculable, que han puesto en juego su vida por la mejoría de la mayoría, ésos, los verdaderos comunistas, se merecen los versos y los textos más hermosos. En su nombre; por su lucha. No van a silenciar, por más que quieran, a la verdad y a la razón. Por más que se empeñen en hacerlo (cosa que demuestra su miedo) no podrán obligar al tiempo a huir de su realidad. Hoy me desangro por todo y por nada, que al fin y al cabo es lo mismo. Por aquéllos que entendieron, de forma completa, el significado del amor, por las ideas forjadas en los corazones más grandes. El compás en el que danzan las agujas nunca hará que muera la expresión de lo más bello. Por más que quieran intentarlo. Por todo ésto y por mucho más, me siento feliz por este esperado reencuentro, por poder defender las ideas justas. Por ser comunista.
martes, 19 de marzo de 2013
Tu presencia
Tu presencia
El teclado desea convertirse en mi esclavo. El teclado quiere ser explotado por mis yemas sangrantes que buscan refugio en tus besos, en tus senos y en los textos. Mis dedos ejercen de verdugos de las palabras que se rebelan en mi cabeza y desean huír de ésta. Es normal, debo vomitar mi interior o me reventará el cráneo y antes que esto suceda, quisiera reventarles el cráneo a algunos banqueros, peperos, psoeros y demás escoria que juegan a la política. Mis dedos laten, laten a contratiempo, laten con fuerza, laten letras que desean cambiar el mundo, laten vida, laten mundo, laten amor, laten revolución. Con mis dedos dibujo tus labios sedientos de mi sed. Recreo a tus piernas tímidas mientras me atacan cuervos que pretenden cegarme. Tu presencia es el oasis que deseo durante la semana porqué es la calma a mi desesperación, es la paz en el odio que albergo, es la harmonía que devora a mis chirridos. Es el olvido efímero, del eterno y doloroso recuerdo.
El teclado desea convertirse en mi esclavo. El teclado quiere ser explotado por mis yemas sangrantes que buscan refugio en tus besos, en tus senos y en los textos. Mis dedos ejercen de verdugos de las palabras que se rebelan en mi cabeza y desean huír de ésta. Es normal, debo vomitar mi interior o me reventará el cráneo y antes que esto suceda, quisiera reventarles el cráneo a algunos banqueros, peperos, psoeros y demás escoria que juegan a la política. Mis dedos laten, laten a contratiempo, laten con fuerza, laten letras que desean cambiar el mundo, laten vida, laten mundo, laten amor, laten revolución. Con mis dedos dibujo tus labios sedientos de mi sed. Recreo a tus piernas tímidas mientras me atacan cuervos que pretenden cegarme. Tu presencia es el oasis que deseo durante la semana porqué es la calma a mi desesperación, es la paz en el odio que albergo, es la harmonía que devora a mis chirridos. Es el olvido efímero, del eterno y doloroso recuerdo.
lunes, 18 de marzo de 2013
Ganas de estallar
Ganas de estallar
Joder, vuelve a azotarme el odio, la rabia, las ganas de estallar. La rueda de la vida hoy me pesa más que nunca, la espiral de la rutina me ha ametrallado descargando todo su arsenal sobre mis neuronas. Las horas en clase son martillos que pican en mis sienes despertando el abismo que reside recluso en la cárcel de mi piel. Que no me jodan... yo estoy pensando en la revolución socialista y en clase se empeñan en enseñarnos a ser unos periodistas que amparen este puto sistema cuya visión crítica se regodea en el subsuelo. Luego, en las universidades la única ideología que impera es la de las discotecas porqué luchar por algo que condiciona y condicionará nuestras vidas es demasiado aburrido. Te hacen sentir un loco. Te sientes solo mientras la amargura te carcome al ver que ellos creen vivir en un mundo de yupi, ajeno a la realidad, e ignoran la lucha por unos derechos esenciales de los seres humanos. El odio, mientras se ríe entre dientes, me acaricia con sus afiladas uñas y me agarra de los huevos por que sabe que ando entre sus galaxias. Ando perdido buscando al auténtico culpable de esta decadente sociedad, de este desastre. Es él, es el enemigo número uno de la humanidad, el capitalismo. Es por eso, que las ganas de acabar con algunos culpables son incesantes. No obstante el declive continuará un día más, aturdiendo mis pensamientos por querer cambiar las cosas en una tierra de personas-piedra donde la sensibilidad y el corazón huyeron hace demasiado. Y mientras todo esto sucede sigo siguiendo el ciclo, hoy devastado por la rutina...
Joder, vuelve a azotarme el odio, la rabia, las ganas de estallar. La rueda de la vida hoy me pesa más que nunca, la espiral de la rutina me ha ametrallado descargando todo su arsenal sobre mis neuronas. Las horas en clase son martillos que pican en mis sienes despertando el abismo que reside recluso en la cárcel de mi piel. Que no me jodan... yo estoy pensando en la revolución socialista y en clase se empeñan en enseñarnos a ser unos periodistas que amparen este puto sistema cuya visión crítica se regodea en el subsuelo. Luego, en las universidades la única ideología que impera es la de las discotecas porqué luchar por algo que condiciona y condicionará nuestras vidas es demasiado aburrido. Te hacen sentir un loco. Te sientes solo mientras la amargura te carcome al ver que ellos creen vivir en un mundo de yupi, ajeno a la realidad, e ignoran la lucha por unos derechos esenciales de los seres humanos. El odio, mientras se ríe entre dientes, me acaricia con sus afiladas uñas y me agarra de los huevos por que sabe que ando entre sus galaxias. Ando perdido buscando al auténtico culpable de esta decadente sociedad, de este desastre. Es él, es el enemigo número uno de la humanidad, el capitalismo. Es por eso, que las ganas de acabar con algunos culpables son incesantes. No obstante el declive continuará un día más, aturdiendo mis pensamientos por querer cambiar las cosas en una tierra de personas-piedra donde la sensibilidad y el corazón huyeron hace demasiado. Y mientras todo esto sucede sigo siguiendo el ciclo, hoy devastado por la rutina...
sábado, 16 de marzo de 2013
Esclavos de tiempos modernos
Esclavos de tiempos modernos
Sigo aquí, en mi rincón inmortal, donde me puedo sentir invencible. Construyendo mi legado a base de apretar teclas que se traducen en letras. Sigo en el rincón donde puedo purgar los instantes que conspiran entre ellos para desacreditar la vida, y así crear una conciencia de clase, de la clase a la que pertenecemos la inmensa mayoría. Hace mucho tiempo ya, que los trabajadores han perdido el orgullo y agradecen al amo, con una sonrisa, un mísero e insignificante sueldo a cambio de unas horas de producción que valen mucho más de lo que les da el explotador. El orgullo, de clase, ha sido exterminado y nos hemos convertido en las putitas favoritas, con las que juegan los burgueses, mientras nos vemos obligados a vendernos al mejor postor para conseguir lo más básico que necesitan las personas. Nos hemos convertido en su instrumento para ser ricos. El animal que caza y le arrebatan la presa, eso somos nosotros. Pero no, no os confundáis, un trabajador nunca podrá obtener riquezas mediante su propia capacidad productiva, NUNCA. Simplemente conseguirá ir viviendo (o sobreviviendo) pagando su piso, las facturas, haciendo la compra, afrontando las subidas del IVA y llegar justo o no llegar a fin de mes mientras el tiempo se lo va follando hasta el día en que pasa a ser eterno abandonando la existencia. Ésto se repite en muchísimas ocasiones. Sin embargo el burgués, se apropia de la mayoría de la producción, que no ha realizado él, mientras reparte excrementos en forma de dinero (que si fuera por él, ni eso haría) para que la gente no se de cuenta de que somos esclavos de tiempos modernos. Ha de brotar, ha de resurgir el orgullo de los trabajadores para ejercer la justicia contra los que, durante tantos años, nos han estado oprimiendo. Sólo con el ajusticiamiento de todos los explotadores el mundo cesará su llanto desgarrado por las profundas y constantes heridas a las que ha estado sometido.
Sigo aquí, en mi rincón inmortal, donde me puedo sentir invencible. Construyendo mi legado a base de apretar teclas que se traducen en letras. Sigo en el rincón donde puedo purgar los instantes que conspiran entre ellos para desacreditar la vida, y así crear una conciencia de clase, de la clase a la que pertenecemos la inmensa mayoría. Hace mucho tiempo ya, que los trabajadores han perdido el orgullo y agradecen al amo, con una sonrisa, un mísero e insignificante sueldo a cambio de unas horas de producción que valen mucho más de lo que les da el explotador. El orgullo, de clase, ha sido exterminado y nos hemos convertido en las putitas favoritas, con las que juegan los burgueses, mientras nos vemos obligados a vendernos al mejor postor para conseguir lo más básico que necesitan las personas. Nos hemos convertido en su instrumento para ser ricos. El animal que caza y le arrebatan la presa, eso somos nosotros. Pero no, no os confundáis, un trabajador nunca podrá obtener riquezas mediante su propia capacidad productiva, NUNCA. Simplemente conseguirá ir viviendo (o sobreviviendo) pagando su piso, las facturas, haciendo la compra, afrontando las subidas del IVA y llegar justo o no llegar a fin de mes mientras el tiempo se lo va follando hasta el día en que pasa a ser eterno abandonando la existencia. Ésto se repite en muchísimas ocasiones. Sin embargo el burgués, se apropia de la mayoría de la producción, que no ha realizado él, mientras reparte excrementos en forma de dinero (que si fuera por él, ni eso haría) para que la gente no se de cuenta de que somos esclavos de tiempos modernos. Ha de brotar, ha de resurgir el orgullo de los trabajadores para ejercer la justicia contra los que, durante tantos años, nos han estado oprimiendo. Sólo con el ajusticiamiento de todos los explotadores el mundo cesará su llanto desgarrado por las profundas y constantes heridas a las que ha estado sometido.
viernes, 15 de marzo de 2013
Morir para vivir o vivir para morir
Morir para vivir o vivir para morir
Perfilo el futuro entre las grietas que genera el hoy, en los espacios que genera la Nada y dan lugar al cambio esperado por todos y todas. Es el cambio que se muestra desnudo ante nosotros porqué es así, tal cual. No se embellece para agradar más mientras es en verdad, un ogro. Está desnudo. Está desnudo porqué no tiene que ocultarse y es, por ello, que se muestra en su totalidad siendo la perfección de la imperfecta humanidad.
El cambio se oculta a flor de piel en muchas personas y sin embargo, en otras, yace en un aletargado sueño. Mientras duerme profundamente los hechos van aplastando y oprimiendo a muchos seres vivos que luchan por sobrevivir en este monólogo de la depresión que, al fin y al cabo, acaba por seducir al esperpento. Son cuestiones fundamentales para entender la actualidad del mundo el hecho de vivir para morir o morir para vivir. Desde que nacemos estamos viviendo para morir. No obstante, los capitalistas han confundido ese término para podernos explotar a su antojo y hacernos morir más pronto. Por otro lado, aquellos que deciden morir para tener una vida a pesar de saber ya que su futuro es muerte de por sí son los que merecen el respeto de la mayoría. Por mostrar una valentía incalculable ante los ojos lascivos del miedo que pretenden ahogar hasta los susurros del viento reclamando LIBERTAD.
Perfilo el futuro entre las grietas que genera el hoy, en los espacios que genera la Nada y dan lugar al cambio esperado por todos y todas. Es el cambio que se muestra desnudo ante nosotros porqué es así, tal cual. No se embellece para agradar más mientras es en verdad, un ogro. Está desnudo. Está desnudo porqué no tiene que ocultarse y es, por ello, que se muestra en su totalidad siendo la perfección de la imperfecta humanidad.
El cambio se oculta a flor de piel en muchas personas y sin embargo, en otras, yace en un aletargado sueño. Mientras duerme profundamente los hechos van aplastando y oprimiendo a muchos seres vivos que luchan por sobrevivir en este monólogo de la depresión que, al fin y al cabo, acaba por seducir al esperpento. Son cuestiones fundamentales para entender la actualidad del mundo el hecho de vivir para morir o morir para vivir. Desde que nacemos estamos viviendo para morir. No obstante, los capitalistas han confundido ese término para podernos explotar a su antojo y hacernos morir más pronto. Por otro lado, aquellos que deciden morir para tener una vida a pesar de saber ya que su futuro es muerte de por sí son los que merecen el respeto de la mayoría. Por mostrar una valentía incalculable ante los ojos lascivos del miedo que pretenden ahogar hasta los susurros del viento reclamando LIBERTAD.
jueves, 14 de marzo de 2013
Desnudándome vestido
Desnudándome vestido
Y hoy conjugo la rabia de un revolucionario naxalita con la cautela de un militante del PCE(r) en la clandestinidad. Hoy sigo destruyendo realidades que son la paradoja a su nombre, irreales, y que pretenden absorbernos hacia el frenético mundo del ser (in)humano. Ya se empiezan a esconder todos los fantasmas y los hijos del miedo que revoloteaban en mi mente cual parque de atracciones. Debo reconocer, que hace ya largo tiempo tiempo inicié un período de reeducación en mi interior y mandé al gulag de mi cabeza aquellos burgueses pensamientos que eran creados, alimentados y reproducidos por la caja tonta. Duele infinitamente, a la vez que reconforta de la misma manera, el hecho de saber que casi caigo en el abismo de la superficialidad por no apreciarme a mí mismo, mientras me apuñalaba los instintos y envidiaba a los ''guays'' por su capacidad de estar bien vistos por el género femenino. Mi debilidad, mi poca autoestima y mi deseo de ser aceptado me hicieron crear un personaje ficticio, una cortina ante mi verdadero yo que no se sostenía por ningún lado y que finalmente cayó, se derrumbó ante los cimientos puros que anhelaban crecer y salir de su máscara que se había convertido en una infernal prisión. Por fin pude desprenderme de mi piel caduca e iniciar un camino en el que son mis pasos los que progresan y no las copias de unas copias de unas copias...
Es cierto que sigo siendo débil y mi autoestima se restriega en el suelo de forma constante. Quizá me sigue escaseando la personalidad en algunos aspectos pero soy consciente de ello e intento combatir esas carencias insistentemente para seguir puliéndome e ir progresando como persona. Es por ello que me abrazo a la tarea de ser un revolucionario.
Ha costado tiempo y dolor pero ahora soy yo, soy yo...
Je, je.
Y hoy conjugo la rabia de un revolucionario naxalita con la cautela de un militante del PCE(r) en la clandestinidad. Hoy sigo destruyendo realidades que son la paradoja a su nombre, irreales, y que pretenden absorbernos hacia el frenético mundo del ser (in)humano. Ya se empiezan a esconder todos los fantasmas y los hijos del miedo que revoloteaban en mi mente cual parque de atracciones. Debo reconocer, que hace ya largo tiempo tiempo inicié un período de reeducación en mi interior y mandé al gulag de mi cabeza aquellos burgueses pensamientos que eran creados, alimentados y reproducidos por la caja tonta. Duele infinitamente, a la vez que reconforta de la misma manera, el hecho de saber que casi caigo en el abismo de la superficialidad por no apreciarme a mí mismo, mientras me apuñalaba los instintos y envidiaba a los ''guays'' por su capacidad de estar bien vistos por el género femenino. Mi debilidad, mi poca autoestima y mi deseo de ser aceptado me hicieron crear un personaje ficticio, una cortina ante mi verdadero yo que no se sostenía por ningún lado y que finalmente cayó, se derrumbó ante los cimientos puros que anhelaban crecer y salir de su máscara que se había convertido en una infernal prisión. Por fin pude desprenderme de mi piel caduca e iniciar un camino en el que son mis pasos los que progresan y no las copias de unas copias de unas copias...
Es cierto que sigo siendo débil y mi autoestima se restriega en el suelo de forma constante. Quizá me sigue escaseando la personalidad en algunos aspectos pero soy consciente de ello e intento combatir esas carencias insistentemente para seguir puliéndome e ir progresando como persona. Es por ello que me abrazo a la tarea de ser un revolucionario.
Ha costado tiempo y dolor pero ahora soy yo, soy yo...
Je, je.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Naciendo fuera de siglo
Naciendo fuera de siglo...
Somos historia. Cuando veo la fecha de alguien y es de 1850 aproximadamente, siento una envidia un tanto abstracta hacia esa persona. El s.XIX y concretamente, su segunda mitad son mi auténtico hogar. Ojalá pudiera verme como un obrero paseando por las calles de Londres de la época victoriana un día de niebla centrado en sus problemas de clase, contra el capital y creyendo fervientemente en un cambio en que la burguesía deja de ser la clase explotadora para convertirse en la clase subyugada a la mayoría de personas, a los trabajadores, al proletariado. Dirigiéndose, caminando por los increíbles paisajes urbanos de la Londres de esa época, hacia una asamblea de los trabajadores en que se va a discutir sobre la elección de los métodos de acción que van a realizar como protesta. Éso si era ofrecer resistencia y muestra de descontento y RABIA, no como ahora aquí, que cualquier acto reivindicativo se asemeja más a un festival que una manifestación.
Sentir la presencia de esas calles, esos lugares, esos hechos, sentir la ESENCIA, es en parte, lo que me constituye hoy en día. Respirar esa combatividad que se paseaba por los aires y era palpable. Llegar a acariciar mentalmente ese ambiente revolucionario, es de los regalos más preciados que se me ha permitido conservar, dentro de lo que nos quitan. Sentir en cada átomo que constituye mi ser ese espíritu insurreccional que desprendían las masas y que desgraciadamente hoy no desprenden, pero lo harán.
Cuestión de palabras
Cuestión de palabras
Notas exiliándose en el texto para dar vida a mi cabeza, a mi tortuosos ríos mentales que se desbordan de su cauce muy frecuentemente para hacerme arder. Se destripan los sentimientos más audaces, aquellos que buscan salir de su opresión fugándose en el regazo de una melodía, o bajo los senos de las palabras más perspicaces y más difíciles de seducir. Descompasando los latidos para inspirar al corazón humedecido por los llantos de mi mente. Seré palabra o nada porqué mis palabras serán las herederas más afortunadas de mi riqueza en ser un romántico deshabituado a la vida por ser de otro siglo. Sin embargo, la nada sólo será la nada y la consecución de ésta para siempre y para nunca. La nada arderá entre infiernos de incertidumbre y de sentimientos amorfos buceando en las orillas del suspense y la contradicción.
Con las palabras busco ser un viaje hacia los brazos de la inmensidad y sacrificar todas mis pertenencias para combatir contra un mundo de fantasía, que tristemente es el real. Ellas serán mi protección y mi resistencia en los asedios constantes de la urbe, ellas me brindarán su apoyo incondicional para luchar contra los espectros disfrazados de personas...
Notas exiliándose en el texto para dar vida a mi cabeza, a mi tortuosos ríos mentales que se desbordan de su cauce muy frecuentemente para hacerme arder. Se destripan los sentimientos más audaces, aquellos que buscan salir de su opresión fugándose en el regazo de una melodía, o bajo los senos de las palabras más perspicaces y más difíciles de seducir. Descompasando los latidos para inspirar al corazón humedecido por los llantos de mi mente. Seré palabra o nada porqué mis palabras serán las herederas más afortunadas de mi riqueza en ser un romántico deshabituado a la vida por ser de otro siglo. Sin embargo, la nada sólo será la nada y la consecución de ésta para siempre y para nunca. La nada arderá entre infiernos de incertidumbre y de sentimientos amorfos buceando en las orillas del suspense y la contradicción.
Con las palabras busco ser un viaje hacia los brazos de la inmensidad y sacrificar todas mis pertenencias para combatir contra un mundo de fantasía, que tristemente es el real. Ellas serán mi protección y mi resistencia en los asedios constantes de la urbe, ellas me brindarán su apoyo incondicional para luchar contra los espectros disfrazados de personas...
A la razón más noble
A la razón más noble
El texto sirve para hallar tierra firme en mis pensamientos. Ordenar el aniquilamiento de todos mis demonios. El texto me sirve para sumergirme en una luchas con mis otros yo que buscan una salida en una realidad no terrenal. Han renunciado al derecho de vivir en la Tierra y han buscado el sendero de lo abstracto, de lo profundo en las costas más lúgubres de mi cavidad craneal. El futuro pretende batirse contra el llanto de la vida, en el que todos lloramos y sangramos hasta la última consecuencia por desastre del pasado y sus más despiadados recuerdos. Sé que el cielo de los días que me quedan arderá de rojo mostrándose al aire como la fuerza de la humanidad, que siempre ha estado entre las garras de una camisa de fuerza... Sé que destruiremos a la bestia del capital y a todos sus secuaces funestos. Que qué el comunismo es bueno no lo digo yo, no lo dicen los textos, lo dice la historia, que es la jueza de toda nuestra existencia en todo su resplandor. Ella ha dictaminado con sus silencios que el camino del socialismo, y por ende, del comunismo son la máxima expresión a la que podemos aspirar como humanos. A la razón más noble de entre las que se nutre (y pudre) nuestro cosmos.
martes, 12 de marzo de 2013
Las horas cesarán su constante genocidio
Las horas cesarán su constante genocidio
Me encuentro solo de nuevo, como casi siempre. Solo con mis pensamientos y el interior de un cráneo que a veces parece estar de rave, otras me abre la puerta a los mundos paralelos que guardo entre las neuronas y hay otras veces, que parece una bomba con un temporizador dispuesto a detonar... Las sensaciones a flor de piel son la chispa que prende la mecha para convertir mi interior en un torrente desbocado de emociones, capaz de arrastrarme hasta el abismo del amargo y punzante daño de la incomprensión. Daño que tiende a repetirse en este azar demasiado destrozado por las horas, por el tiempo... La reclusión en mí, no obstante, es una medida de protección para huir de los coletazos que da la vida, ya marchita, y que busca renacer de entre sus cenizas para convertirse en algo más fuerte, más vivo, y así poder hacer frente a las aves carroñeras que pretenden alimentarse de ella...
Y entonces, yo saldré de mi caparazón. Saldré para batallar contra el ejército del miedo y aniquilar a las aves que causan el llanto de millones de personas. Será entonces, en la construcción de un mundo mejor, cuando las agujas del reloj cesen su constante genocidio para convertirse en las caricias que siempre desearon ser y que nunca pudieron porqué la realidad les ahorcó los sentimientos.
Me encuentro solo de nuevo, como casi siempre. Solo con mis pensamientos y el interior de un cráneo que a veces parece estar de rave, otras me abre la puerta a los mundos paralelos que guardo entre las neuronas y hay otras veces, que parece una bomba con un temporizador dispuesto a detonar... Las sensaciones a flor de piel son la chispa que prende la mecha para convertir mi interior en un torrente desbocado de emociones, capaz de arrastrarme hasta el abismo del amargo y punzante daño de la incomprensión. Daño que tiende a repetirse en este azar demasiado destrozado por las horas, por el tiempo... La reclusión en mí, no obstante, es una medida de protección para huir de los coletazos que da la vida, ya marchita, y que busca renacer de entre sus cenizas para convertirse en algo más fuerte, más vivo, y así poder hacer frente a las aves carroñeras que pretenden alimentarse de ella...
Y entonces, yo saldré de mi caparazón. Saldré para batallar contra el ejército del miedo y aniquilar a las aves que causan el llanto de millones de personas. Será entonces, en la construcción de un mundo mejor, cuando las agujas del reloj cesen su constante genocidio para convertirse en las caricias que siempre desearon ser y que nunca pudieron porqué la realidad les ahorcó los sentimientos.
lunes, 11 de marzo de 2013
Hasta ver un nuevo amanecer
Hasta ver un nuevo amanecer
Me pregunto porqué el mundo va de esta manera. Porqué nuestra sociedad es la peor depredadora de todos los seres vivos existentes. La niebla gris va en perfecta sintonía con mis pensamientos propensos al dolor, al dolor por sentir, por tener un corazón que late. La desperación es una puta que se me quiere follar cuando mi cabeza llora sangre por la desdicha del mundo, por la desdicha del ser humano... pero del dolor siempre resurge mi espíritu rebelde para darle esquinazo y alzar el vuelo en una atmósfera donde la destrucción es la semilla de la reproducción. Quiero tener fuerzas para gritar al viento que no comeré de su fruta podrida y que haremos arder hasta el último resquicio del capitalismo, de la burguesía y de las injusticias, hasta ver un nuevo amanecer donde la brisa susurre la poesía que mis ojos nunca pudieron desnudar.
Me pregunto porqué el mundo va de esta manera. Porqué nuestra sociedad es la peor depredadora de todos los seres vivos existentes. La niebla gris va en perfecta sintonía con mis pensamientos propensos al dolor, al dolor por sentir, por tener un corazón que late. La desperación es una puta que se me quiere follar cuando mi cabeza llora sangre por la desdicha del mundo, por la desdicha del ser humano... pero del dolor siempre resurge mi espíritu rebelde para darle esquinazo y alzar el vuelo en una atmósfera donde la destrucción es la semilla de la reproducción. Quiero tener fuerzas para gritar al viento que no comeré de su fruta podrida y que haremos arder hasta el último resquicio del capitalismo, de la burguesía y de las injusticias, hasta ver un nuevo amanecer donde la brisa susurre la poesía que mis ojos nunca pudieron desnudar.
Amor y revolución van de la mano
Amor y revolución van de la mano
Siento empatía, siento amor por las personas... por los sentimientos desnudos que emanan de la carne para acariciar mi corazón otorgándole instantes de sutil placer. Es por ello, el amor hacia el ser humano, que me estoy instruyendo en el arte de la revolución. Ser revolucionario es amor, es amor por todo aquello que te rodea, es sentir la necesidad de desprender de tí lo mejor para que haya una mejoría para todos. La revolución será la culminación del amor del ser humano hacia el ser humano. No obstante, esta empatía hacia las personas me hace albergar un creciente odio hacia la gente (que no personas). Mi capacidad de dar amor se ve constantemente tiroteada por el odio que siento hacia muchísima gente porqué los sentimientos más puros están siendo devorados por el capitalismo para crear verdaderos monstruos ajenos a cualquier atisbo de sensibilidad. Monstruos capaces de destruirse entre ellos y destruirnos a nosotros con el único fin de obtener más poder. Los odio por haberse dejado abducir por el capitalismo, haber caído en sus podridos tentáculos y reproducir un discurso sobre tal inhumano sistema como si fuera lo mejor que existe o haya podido existir.
Es tal el punto, en que los corazones ya han dejado de serlo para convertirse en un conato de piedra, un trozo de madera o peor todavía, en un trozo de plástico. Un trozo de plástico más para quiénes ya ''gozan'' de otros dos y cuya función es hacer de pechos. Menos mal que la revolución es un hecho y no una profecía maya y junto a la construcción del socialismo se reeducará a las personas para devolverlas a su condición de ser humano y desposeerlas de la monstruosidad a la que están sometidas.
Es por ello que la revolución y la edificación del socialismo es la más grande muestra de amor hacia el ser humano.
Siento empatía, siento amor por las personas... por los sentimientos desnudos que emanan de la carne para acariciar mi corazón otorgándole instantes de sutil placer. Es por ello, el amor hacia el ser humano, que me estoy instruyendo en el arte de la revolución. Ser revolucionario es amor, es amor por todo aquello que te rodea, es sentir la necesidad de desprender de tí lo mejor para que haya una mejoría para todos. La revolución será la culminación del amor del ser humano hacia el ser humano. No obstante, esta empatía hacia las personas me hace albergar un creciente odio hacia la gente (que no personas). Mi capacidad de dar amor se ve constantemente tiroteada por el odio que siento hacia muchísima gente porqué los sentimientos más puros están siendo devorados por el capitalismo para crear verdaderos monstruos ajenos a cualquier atisbo de sensibilidad. Monstruos capaces de destruirse entre ellos y destruirnos a nosotros con el único fin de obtener más poder. Los odio por haberse dejado abducir por el capitalismo, haber caído en sus podridos tentáculos y reproducir un discurso sobre tal inhumano sistema como si fuera lo mejor que existe o haya podido existir.
Es tal el punto, en que los corazones ya han dejado de serlo para convertirse en un conato de piedra, un trozo de madera o peor todavía, en un trozo de plástico. Un trozo de plástico más para quiénes ya ''gozan'' de otros dos y cuya función es hacer de pechos. Menos mal que la revolución es un hecho y no una profecía maya y junto a la construcción del socialismo se reeducará a las personas para devolverlas a su condición de ser humano y desposeerlas de la monstruosidad a la que están sometidas.
Es por ello que la revolución y la edificación del socialismo es la más grande muestra de amor hacia el ser humano.
Vómitos de realidad
Vómitos de realidad
Hay palabras que ejecutan silencios para convertirlos en tortura. El vómito de la realidad suele mezclarse con el aire que respiro para dar luz a letras que pretenden desgarrarme a medida que van saliendo de mis entrañas. El presente, que lanza interminables S.O.S, mantiene una guerra de lo más cruel contra el sistema porqué sabe que si pierde, el futuro se desintegrará en mil y un pedazos para desembocar en el ácido regazo del caos. Es en esos instantes, cuando la conciencia debe agitar más ferozmente a las mentes para decirles que es hora de dejar el pasotismo y empezar a mover el puto culo o de lo contrario, seremos el pasto para unos pocos burgueses que se aprovecharán de nuestra fuerza mientras ellos degustan un buen manjar o descorchan una muy buena botella de cava y celebran, de manera muy hipócrita, el día del trabajador...
Afilando la katana...
Hay palabras que ejecutan silencios para convertirlos en tortura. El vómito de la realidad suele mezclarse con el aire que respiro para dar luz a letras que pretenden desgarrarme a medida que van saliendo de mis entrañas. El presente, que lanza interminables S.O.S, mantiene una guerra de lo más cruel contra el sistema porqué sabe que si pierde, el futuro se desintegrará en mil y un pedazos para desembocar en el ácido regazo del caos. Es en esos instantes, cuando la conciencia debe agitar más ferozmente a las mentes para decirles que es hora de dejar el pasotismo y empezar a mover el puto culo o de lo contrario, seremos el pasto para unos pocos burgueses que se aprovecharán de nuestra fuerza mientras ellos degustan un buen manjar o descorchan una muy buena botella de cava y celebran, de manera muy hipócrita, el día del trabajador...
Afilando la katana...
domingo, 10 de marzo de 2013
Entre dictaduras...
Entre dictaduras...
Es sin duda la destrucción existencial de las personas. El yugo capitalista oprime sin cesar cualquier atisbo de humanidad mientras los segundos siguen clavándose en el pecho: Tic, tac, tic, tac... -Vivimos entre dictaduras... la dictadura del capital, la dictadura de las horas, la dictadura de la vida... Pero cuándo cojones se establecerá la dictadura del proletariado, ¿eh? ¿¡CUÁNDO!?
El dolor es agudo, el tiempo sigue ametrallando todo cuerpo material que se cruza ante él y la razón se exilió de la realidad hace muchos años buscando la libertad en las pupilas insomnes de aquellos que mantienen una guerra sin tregua contra lo establecido. Lo absurdo y la locura es a lo que le llaman razón hoy en día, pero la Tierra arde entre mudos chillidos que esperan ser oídos por corazones insurgentes. El aire escuece y se torna insoportable mientras agujerean nuestra cabeza con los (des)informativos y programas de telebasura, las pupilas empiezan a retorcerse entre gemidos arañándome los ojos. Me fundo con el cosmos para bailar al margen de Incomprensión, que pretende seducirnos para formar parte del esperpento, mientras se suicidan las palabras que envenenaron al mundo. El odio me absorbe, me abduce. Llevando a la máxima expresión la lucha de clases apuñalo 15 veces a Incomprensión para mostrarle al mundo que su cordura es la locura...
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