En un camino demasiado hostil
Y no hay nada más que decir... el silencio es suficiente para quebrantar mi escuálida coraza y penetrar en mi sensibilidad más triste, más tímida, más desbocada... Ese pellizco constante que reclama venganza por haber nacido me está apretando demasiado, está tensando las cuerdas que estabilizan mis emociones y parece que quiere destrozarlas. Ando al filo buscando no dar un paso en falso porqué el lobo está aullando demasiado cerca de mí y sus colmillos, hambrientos, están regodeándose sintiendo mi carne, sintiendo mi alma. Sobra ardor en los segundos que conspiran con mi cráneo para bombardearme el pecho y hacerme ver el caos mientras éste sonríe a carcajadas por mi puta ingenuidad. Camino en un suelo de clavos, y ya llevo los pies sangrando, la cuestión es si seguiré atravesándome para llegar a algo o simplemente será un encuentro amorfo con la vanidad mientras me escupe un par de realidades que parece que no logro encontrar...