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sábado, 16 de marzo de 2013

Esclavos de tiempos modernos

Esclavos de tiempos modernos


Sigo aquí, en mi rincón inmortal, donde me puedo sentir invencible. Construyendo mi legado a base de apretar teclas que se traducen en letras. Sigo en el rincón donde puedo purgar los instantes que conspiran entre ellos para desacreditar la vida, y así crear una conciencia de clase, de la clase a la que pertenecemos la inmensa mayoría. Hace mucho tiempo ya, que los trabajadores han perdido el orgullo y agradecen al amo, con una sonrisa, un mísero e insignificante sueldo a cambio de unas horas de producción que valen mucho más de lo que les da el explotador. El orgullo, de clase, ha sido exterminado y nos hemos convertido en las putitas favoritas, con las que juegan los burgueses, mientras nos vemos obligados a vendernos al mejor postor para conseguir lo más básico que necesitan las personas. Nos hemos convertido en su instrumento para ser ricos. El animal que caza y le arrebatan la presa, eso somos nosotros. Pero no, no os confundáis, un trabajador nunca podrá obtener riquezas mediante su propia capacidad productiva, NUNCA. Simplemente conseguirá ir viviendo (o sobreviviendo) pagando su piso, las facturas, haciendo la compra, afrontando las subidas del IVA y llegar justo o no llegar a fin de mes mientras el tiempo se lo va follando hasta el día en que pasa a ser eterno abandonando la existencia. Ésto se repite en muchísimas ocasiones. Sin embargo el burgués, se apropia de la mayoría de la producción, que no ha realizado él, mientras reparte excrementos en forma de dinero (que si fuera por él, ni eso haría) para que la gente no se de cuenta de que somos esclavos de tiempos modernos. Ha de brotar, ha de resurgir el orgullo de los trabajadores para ejercer la justicia contra los que, durante tantos años, nos han estado oprimiendo. Sólo con el ajusticiamiento de todos los explotadores el mundo cesará su llanto desgarrado por las profundas y constantes heridas a las que ha estado sometido.


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